Rehabilitacion Hospital del Vinalopo
Publicado el 28 marzo, 2013 · en Sin categoría

Los profesionales de la Unidad de Fisioterapia del Departamento de Salud del  Vinalopó, conscientes de los riesgos de carga que han de soportar cofrades y costaleros, aconsejan adoptar una serie de sencillos consejos para reducir, en la medida de lo posible riesgos y lesiones, evitando complicaciones posteriores más importantes.

Salir de costalero en los pasos de Semana Santa puede producir lesiones si no se protegen la espalda, las cervicales y las articulaciones antes, durante y después de las procesiones, de ahí la importancia de un buen control del esfuerzo y calentamiento.

Los expertos recomiendan beber abundante agua desde las jornadas previas a la celebración de la procesión en la que se va a participar, hecho que contribuirá a evitar roturas fibrilares. Así, es recomendable aplicar calor seco en la zona cervical y realizar estiramientos en los instantes previos a la salida del paso, centrándonos en la zona cervical, columna vertebral y lumbar, con el fin de preparar la zona antes del inicio de la actividad.

Además, es muy importante no olvidar estirar la musculatura de los miembros inferiores ya que, en muchos casos, los penitentes deberán estar muchas horas en pie cargando un importante peso. Los fisioterapeutas indican que son los cuádriceps y los gemelos dos de los músculos que mayor carga de trabajo soportan, por ello, el calentamiento de estos miembros se perfila como una cuestión fundamental.

Durante la procesión, es muy importante mantener la espalda recta, evitando una mayor sobrecarga en la zona cervical y columna vertebral, repartiendo así de una manera más uniforme el peso que el paso ejerce sobre nosotros y consiguiendo una posición mucho más segura.

Debemos utilizar un calzando lo suficientemente cómodo, con un pequeño tacón, utilizando una vestimenta holgada y confortable que no produzca ningún tipo de rozadura o pliegue que pueda producirnos una lesión o herida.

Tras la procesión, es recomendable estirar muy bien la musculatura tanto de espalda como miembros inferiores para lograr alcanzar una mayor relajación de la musculatura, poniendo frío en aquellas zonas en las que haya aparecido una mayor sensación de sobrecarga o dolor. En caso de que transcurridos más de tres días persistan los síntomas, es importante acudir al fisioterapeuta para una primera valoración y tratamiento.

Por otro lado, es importante vigilar las posiciones que pueden originar lesiones, de cara a los nazarenos que sujetan cirios es muy importante calentar y estirar el brazo. Y, siempre que sea posible, es aconsejable cambiar de posición, por ejemplo modificando la altura de la mano momentáneamente para aliviar la tensión.